Para contratar un seguro de mascotas, la mayoría de aseguradoras piden: los datos de identificación de la mascota (especie, raza, edad, sexo), el número de microchip (obligatorio en perros y recomendable en gatos), y en algunos casos la cartilla sanitaria o el certificado de vacunación.
Algunas compañías, especialmente para pólizas de gama alta, pueden solicitar un chequeo veterinario reciente o un informe de salud que confirme que la mascota no presenta síntomas de enfermedad en el momento de la contratación.
Es muy recomendable guardar desde el principio todas las facturas e informes veterinarios de tu mascota, aunque no vayas a reclamar en ese momento: son la prueba que necesitarás si en el futuro hay dudas sobre si una condición es preexistente o no.
Tener el microchip correctamente registrado y actualizado con tus datos también es un requisito habitual que algunas aseguradoras verifican antes de tramitar cualquier pago.
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Ver precios orientativosContenido informativo elaborado a partir de información pública. No constituye asesoramiento en seguros, jurídico ni veterinario. Los precios y coberturas son orientativos y pueden cambiar: verifica siempre las condiciones vigentes con la aseguradora. Tu Mascota Protegida no es aseguradora, corredor ni agente de seguros. Más sobre quiénes somos y cómo trabajamos.